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viernes, 21 de junio de 2013


Alimentos peligrosos para el gato

Cualquiera que tenga un gato sabrá que la alimentación de su pequeño felino es importantísima y que cuidarla es responsabilidad suya, ya que el animal puede sentirse atraído por alimentos que pueden resultar peligrosos y que puede que formen parte de una dieta habitual en el hogar. Hay que tener en cuenta que el gato es un animal que tiene más dificultad que el perro para eliminar las toxinas a través de su hígado y, por tanto, es más sensible que los canes a determinadas comidas.

Sal y azúcar en exceso o vísceras de pescado crudo son algunos de los alimentos que pueden provocar en el gato problemas gastrointestinales o parálisis corporal. Desde Consumer ofrecen un listado de alimentos y sustancias que pueden provocar graves problemas de salud al gato.

Vísceras del pescado crudas: la parte desconocida sobre el gato que come pescado es que la ingestión excesiva de vísceras de esta carne crudas puede provocarle parálisis o rigidez muscular (denominada parálisis de Chastek). La razón es que contienen un componente que destruye la vitamina B1, cuya carencia provoca la parálisis en los músculos del gato. Otro peligro para el gato que consume pescado son las espinas, que le pueden producir perforaciones en el esófago y obstrucciones intestinales. Además, conviene recordar que el pescado crudo contiene un parásito llamado anisakis que puede provocar en el gato molestias estomacales.
La sal: un gato debe ingerir poca sal para evitar cúmulos de restos salinos en el riñón que le provoquen problemas urinarios. Los alimentos específicos para ellos contienen la proporción adecuada de sal, pero si el dueño quiere ofrecer algún extra culinario de manera puntual, es recomendable jamón york o pavo bajo en sal.

La leche, en poca cantidad: la leche se suele asociar al gato como un alimento que le gusta y le sienta bien. Sin embargo, no siempre es así. El gato que tiene intolerancia a la lactosa e ingiere leche puede sufrir diarrea. No obstante, hay felinos a los que este alimento les sienta bien, pero es aconsejable ofrecérselo en pequeñas cantidades y de manera esporádica.
La cebolla: la cebolla, los cebollinos y los puerros contienen tiosulfato, un componente que provoca en el gato la destrucción de sus glóbulos rojos, lo que también se conoce como anemia hemolítica. Otra parte de esta verdura que resulta tóxica para el gato son los brotes verdes (similares a tallos) que crecen en ella.
El chocolate: contiene teobromina y el gato tiene un metabolismo que carece de la capacidad de eliminar esta sustancia. Por ello, si se acumula en grandes cantidades en la sangre del felino, resulta tóxica y mortal para él.
Huesos del pollo: resultan peligrosos para el gato porque su ingestión le puede provocar daños en el intestino, como perforaciones u obstrucciones. En caso de ofrecer pollo al gato, lo más recomendable es hacerlo cocido y si huesos.
El alcohol: las bebidas alcohólicas resultan perjudiciales para la salud del felino. Las consecuencias para un gato que ha ingerido alcohol son incontinencia urinaria y, en grandes dosis, resulta mortal.
El café y el té: un gato que ingiere sustancias excitantes, como las que contienen el café o el té, se puede alterar o poner nervioso. El felino carece de la capacidad de otros animales, como el perro, para eliminar sustancias tóxicas que se acumulan en su hígado. Un gato que toma cafeína o teína acusará más las propiedades de excitantes de estas sustancias en su organismo porque tardará más en eliminarlas de su cuerpo.

Otras precauciones

El atún: le suele gustar al gato por su textura untuosa y sabrosa, pero es una carne que carece de una sustancia llamada taurina, un aminoácido esencial para el correcto funcionamiento del metabolismo felino.
Las plantas: que están en las casas resultan en su mayoría tóxicas para el gato. Hay que tener especial cuidado con las plantas que hay en una casa donde vive un gato. Los lirios, rododendros, adelfas, la conocida como flor de pascua, típica de Navidad, la hiedra o el acebo. Los gatos son elásticos y hábiles trepadores, por lo que hay que tener precaución para que no tengan acceso a estas plantas que pueden suponer un peligro grave para su salud.
Información tomada de 20 MINUTOS 

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