Los promotores de esta singular propuesta –una empresa llamada Mobilona- ha fallado recientemente un concurso arquitectónico, según reza en su pàgina web, para el diseño de este establecimiento hotelero que contradice casi todas las normas urbanísticas de la ciudad y para el que se necesitaría una inversión de nada más y nada menos que 1.500 millones de euros.
Los promotores de esta iniciativa aseguran que será “una experiencia de otro mundo para todos los huéspedes del Mobilina Space Hotel que deseen viajar a las galaxias lejanas”. Un delirio espacial que Mobilona también quiere construir en Los Ángeles y Hong Kong.
El Ayuntamiento de Barcelona reconoce que recientemente un grupo inversor ha presentado una propuesta de estas características. En el Consistorio no esconden que se reciben cientos de proyectos, muchos de ellos con ideas del todo peregrinas y más propias de una broma que de un proyecto viable. Por eso advierten que “cualquier plan que se quiera tirar adelante en Barcelona se debe ajustar y encajar en el modelo de ciudad”, dijo ayer un portavoz municipal. Y de momento este complejo hotelero parece proyectado para implantarse en Dubai más que en la capital catalana.